Nápoles. Dos disparos fueron estallados anoche en Campanile Vico a los Santos Apóstoles. No hay heridos, pero sólo casquillos en el suelo y tanto miedo entre los residentes.
Dos hombres armados montando un scooter querían hacer sentir su presencia criminal en la zona donde sólo la semana pasada hubo un blitz que llevó a 22 personas a prisión entre los clanes federados a la Mazzarella.
The police investigations are oriented to think that it was an intimidating act to mark the territory, accomplice the empty of power created by the arrests of the Mazzarella-Giuliano.
Pero no está excluido que sea una respuesta retardada a la herida del primo del jefe Eduardo Saltalamacchia. Pero también una estrategia automotriz extemporánea típica de períodos de ausencia de líderes en libertad.
Un tramo para marcar el territorio después del blitz
Afortunadamente, las balas no golpearon a la gente en edificios o medios. Aquellos que prendieron fuego gritando en la calle apuntaron sabiendo que no debería crear daño sino sólo terror. Y así fue.
El mensaje ha llegado y ahora queda por entender si el tiroteo en el Decumani es el comienzo de una nueva escalada de violencia, como lo han dicho las crónicas de Nápoles en las últimas semanas en el centro de la ciudad.




Lascia un commento