Durante una conferencia de prensa celebrada en Bruselas, la ministra de Deportes y Juventud, Andrea Abodi, abordó la delicada cuestión de la posible comisión de la Federación Italiana de Fútbol (Figc). “De acuerdo con las normas actuales y las normas deportivas, el Comisionado es una prerrogativa del Consejo”, explicó Abodi, agregando que si el Consejo no considera necesario esta medida, procederá regularmente hacia las elecciones previstas.
El ministro destacó entonces que la crisis que afecta a Figc no es sólo de naturaleza deportiva, sino que implica muchos aspectos, como cuestiones arbitrales y fallos corporativos. “No es tanto el instrumento del comisionado el que nos interesa, sino la capacidad de abordar los temas que llevaron a esta situación”, dijo Abodi.
Reflejando el pasado, el ministro recordó que en los últimos 17 años no se adoptaron las reformas necesarias, a pesar de que el último presidente de Figc había sido elegido con casi unánime consentimiento del 98,7%. “No es un problema de consenso, sino de voluntad política y responsabilidad, que debe involucrar no sólo al próximo presidente, sino todos los componentes del fútbol italiano”, concluyó.
Las palabras de Abodi abren un debate fundamental sobre el futuro de la gobernanza del fútbol italiano, destacando la necesidad de decisiones valientes y reformas estructurales para superar una crisis que abruma los límites del deporte.




Me parece que Abodi ha sido claro pero no resuelto y los problemas, el comisariado o es discutido y tal vez útil pero Figc sigue siendo complesa, servon reformas serias no sólo palabras, todos deben participar pero a menudo falta voluntad política