Sant’Antonio Abate – El alquiler de coches nunca pagó y forzó los alquileres: la nueva verdad judicial. La sexta sección penal del Tribunal de Apelación de Nápoles ha revisado parcialmente la sentencia emitida hace un año por el Tribunal de Torre Annunziata en el juicio que vio al jefe acusado Catello Fontanella, figura histórica del crimen organizado de la zona de Stabiese.
La segunda sentencia confirmó las responsabilidades de extorsión agravadas por el método de la mafia, pero redujo significativamente la pena: de diez a seis años de prisión.
Fontanella, descartada en 2018, según los investigadores habría intentado en poco tiempo reafirmar su dominio en el territorio, volviendo a gestionar un sistema de presiones, amenazas y favores impuestos a los empresarios locales.
Por estos episodios, además de la condena de detención, el jefe se vio obligado a compensar la Municipalidad de Sant’Antonio Abate y el Fai Antiracket, partido civil.
El empresario absoluto: “No era el intermediario del clan”
Un resultado opuesto fue Michele Sabatino, empresario de construcción que recibió por primera vez una sentencia de tres años. El Tribunal de Apelación lo absolvió con plena fórmula, reconociendo que no tenía ningún papel en las relaciones entre Fontanella y una de las víctimas de la raqueta. Los defensores, abogados Alfonso Piscino y Ciro Del Sorbo, demostraron la ausencia de cualquier conducta que pudiera establecer un intermediario a favor del jefe.
El sistema de raquetas: desde coches de lujo hasta trabajos impuestos
Según la reconstrucción de la fiscalía, Fontanella habría obtenido un Bmw X3 por alquiler sin pagar nunca la cuota, devolviéndolo sólo después de un accidente para reemplazarla con un Fiat 500, también nunca pagado. Un comportamiento que, para los contaminantes, formaba parte de un esquema más amplio de abrumador.
No sólo. A través de una empresa dirigida a su antiguo socio, el capoclan habría impuesto a una empresa de productos biológicos el reclutamiento de personal elegido por él, un método clásico de control de la mafia disfrazado de actividad empresarial.
Una decisión que rediseñe los equilibrios del proceso
Por lo tanto, la decisión de los jueces napolitanos rediseña el marco del proceso: confirma el papel de Fontanella en un sistema de extorsión e intimidación, pero al mismo tiempo reconoce la extraneidad del empresario Sabatino, que sale completamente de la investigación. Un pasaje que marca un nuevo capítulo en la larga judicatura vinculada al clan Fontanella, todavía en el centro de numerosos expedientes de investigación sobre el control económico del territorio.
c.s.




La situación descrita en el artículo es muy compleja y muestra cómo la dinámica de la mafia puede influir no sólo en la economía local sino también en la vida de muchas personas. Sería interesante investigar cómo estos fallos implicarán el futuro de la investigación.