Pomigliano d’Arco – Cincuenta y tres familias con su aliento suspendido. En diciembre, los trabajadores de Transnova, empresa de la antigua Fiat inducida en Pomigliano, podían encontrarse sin trabajo y sin ingresos.
Una disputa que me recuerda a las muchas batallas obreras consumidas en los campamentos nativos, entre crisis corporativas y reversiones nunca totalmente resueltas.
Los trabajadores lo pusieron en blanco en un comunicado de prensa ayer: "No somos números para ser borrados con un golpe de pluma. Muchos de nosotros hemos estado trabajando aquí durante más de treinta años: primero éramos empleados de Fiat y hemos contribuido, con sacrificios y dedicación, a la historia y crecimiento de esta empresa y nuestro territorio”.
Dignidad y futuro
El miedo es permanecer sin perspectivas, sin la seguridad de un salario y sin la dignidad de un trabajo. “Perder empleo no sólo significa renunciar a un salario, sino perder dignidad – escriben–. No vamos a esperar. No aceptaremos silenciosamente ser pisoteados.".
Los trabajadores enfatizan que detrás de los números hay personas, familias, hipotecas para pagar y niños para crecer. Toda una comunidad que probablemente esté abrumada por una decisión corporativa percibida como injusta e inaceptable.
Esperando la mesa en Mimit
La esperanza se encuentra ahora en la mesa convocada al Ministerio de Empresas y Made in Italy (Mimit) el 16 de septiembre, donde los trabajadores piden respuestas concretas para la salvaguardia del empleo. Una fecha que marcará el futuro de la disputa, con los sindicatos dispuestos a dar batalla.
Una disputa que pesa sobre el territorio
El caso Trasnova es parte de una imagen más grande de la crisis industrial que durante años han cruzado Pomigliano y el área Vesuviana. Después de la temporada de grandes plantas de automóviles y luchas obreras, la incertidumbre vuelve a sentirse. Esta vez el riesgo no es sólo un grupo de trabajadores, sino toda la finca social de un territorio que ya ha pagado precios muy altos en términos de desempleo y precariedad.




Esta situación es muy preocupante y nos hace pensar en cómo las decisiones de la empresa pueden afectar la vida de las personas. Es importante que haya respuestas y soluciones para aquellos que han trabajado en esta área durante mucho tiempo.