La situación de la prisión de Santa Maria Capua Vetere vuelve al foco. Para despertar la alarma es el garante de los presos, Samuele Ciambriello, que visitó hoy la penitenciaría, recopilando informes y quejas de la población carcelaria.
Para darle la bienvenida fueron el Director Adjunto María Manna y el Comandante Adjunto de la Policía. Al final de la visita, Ciambriello destacó una serie de cuestiones críticas que preocupan sobre todo el hacinamiento, la atención sanitaria y la escasez de personal.
1.029 presos, hacinamiento al 135%
Los números fotografían una situación particularmente compleja. Actualmente en la penitenciaría hay 1.029 presos, frente a una capacidad regulatoria de 826 plazas.
La cifra está condicionada por la labor de renovación en curso en los pabellones de Tiber y Danube, que pusieron a disposición 150 asientos. El resultado es un nivel de hacinamiento que, según los datos proporcionados al garante, es alrededor del 135 por ciento.
Entre las personas detenidas hay 53 mujeres en alta seguridad, 799 hombres por delitos comunes y 177 hombres en alta seguridad. También hay 326 drogadictos.
Salud: «Características esenciales»
Particularmente delicado es el capítulo de la atención médica. “Los detenidos se quejan de las dificultades para recibir atención tanto dentro del instituto como en las instalaciones especializadas y hospitalarias”, dijo Ciambriello.
Durante la visita el garante también comprobó la situación de los puntos de enfermería recientemente activados en los departamentos de Tamigi y Senna. "Hoy estaban cerrados", dijo.
Según Ciambriello, la deficiencia se refiere a varias figuras profesionales: médicos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y mediadores culturales y lingüísticos.
Educadores y falta de agentes
Los críticos también se refieren a los orgánicos. Se necesitarían 22 educadores para garantizar actividades educativas adecuadas, pero sólo 11 están actualmente en servicio. Uno de ellos también se retirará en septiembre.
También se preocupa por la pintura relativa a la policía: los reales son 412, mientras que, según el garante, perderían al menos 110.
Los números que, según Ciambriello, afectan inevitablemente la calidad de los servicios y la gestión diaria de la estructura.
Solicitudes al poder judicial de vigilancia
Durante la visita surgieron las solicitudes de vigilancia de los reclusos.
"Los detenidos de los pabellones de alta seguridad exigen una presencia del poder judicial de vigilancia que tiene con los detenidos individuales también en la transmisión de entrevistas individuales", explicó el garante.
Entre las principales quejas se encuentran la falta de permisos de adjudicación y permisos para necesidades, además del tiempo juzgado demasiado tiempo para la adopción de decisiones.
El informe después de la visita
El apodo se traducirá ahora en una relación. Ciambriello anunció que la próxima semana transmitirá un documento con las críticas encontradas durante la visita.
El informe se dirigirá al director de la prisión, a la gestión de la salud del instituto y al coordinador del poder judicial de vigilancia de Santa Maria Capua Vetere. A formal passage with which the garrantor intends to bring to the attention of the institutions the conditions of the penitentiary and the requirements expressed by the population held.




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