Un nuevo plan operacional para eliminar las armas de la delincuencia organizada y evitar que terminen en manos de menores. Este es el objetivo principal surgido del Comité Provincial de Orden Público y Seguridad, que hoy se reunió en Prefectura en Nápoles, al final del cual el Ministro del Interior, Matteo Piantedosi, anunció una estrategia extraordinaria para fortalecer el control del territorio.
La cumbre, duró más de dos horas y media, reunió al prefecto Michele di Bari, el jefe de la policía Vittorio Pisani, el alcalde Gaetano Manfredi, los fiscales de la Procure de Nápoles, Nápoles Norte y Torre Annunziata, el fiscal general y el presidente de la Corte de Apelaciones.
The stated goal is to build a coordinated action between investigators, judiciary and intelligence to identify and seize arsenals in the availability of organized crime.
El “modelo de Nápoles” después del Kalashnikov en Montesanto
El ministro explicó que un nuevo “modelo de Nápoles” nacerá, estudiado precisamente para evitar la repetición de episodios que han sacudido profundamente la ciudad, como sucedió en los últimos días en el distrito de Montesanto, donde un hombre fue inmortalizado mientras caminaba en la calle con un Kalashnikov.
Una imagen que suscitaba indignación en la opinión pública y que, según Piantedosis, representa el símbolo de una presencia de armas que ya no pueden tolerarse.
“City nos pide que hagamos más y lo haremos”, dijo el dueño del Viminale, señalando que la respuesta del Estado pasará por una integración más estrecha entre las actividades de investigación, los controles de inteligencia y las operaciones en el territorio.
Más hombres e inversiones en vigilancia de vídeo
El plan también prevé un fortalecimiento significativo de los orgánicos. En las próximas semanas llegarán otras 140 unidades entre la Policía Estatal y el Cuerpo de Carabinieri, a las que se sumarán los soldados de la Guardia di Finanza, destinados a fortalecer la presencia de la policía en los barrios más expuestos a fenómenos criminales.
En cambio, en el frente de la prevención tecnológica se firmará un protocolo con la Región Campania para utilizar seis millones de euros de los fondos de cohesión del Ministerio del Interior destinados a la vigilancia de vídeo. De estos recursos, aproximadamente la mitad se invertirá en la capital de Nápoles.
El objetivo es ampliar una red ya compuesta de alrededor de 900 cámaras de operación, a las que se añadirá otro 352 actualmente instalado, garantizando la máxima eficiencia.
“Napoli no vive una emergencia, pero sirve intervenciones específicas”
Al anunciar medidas extraordinarias, Piantedosi ha excluido que Nápoles atraviesa una fase de emergencia a nivel de seguridad.
Según el Ministro, los indicadores estadísticos no describen una situación de particular alarma con respecto al pasado. Sin embargo, algunos episodios recientes, desde los tallos hasta la creciente disponibilidad de armas entre los jóvenes, imponen un salto cualitativo en la acción represiva y preventiva.
Por consiguiente, la decisión de establecer un plan específico destinado a afectar la circulación de armas clandestinas, consideró uno de los principales factores que alimentan la violencia entre clanes y episodios de delincuencia generalizada.
Más de 1.500 refuerzos ya enviados al área metropolitana
Por último, el Ministro recordó que la atención del Gobierno a Nápoles ya está demostrada por el fortalecimiento del personal realizado en el último año y medio.
En general, se asignaron 1.532 unidades pertenecientes a las tres fuerzas de policía al área metropolitana, un aumento que se consolidará ahora con las nuevas llegadas y el plan extraordinario anunciado al final de la cumbre en Prefectura.
El objetivo declarado es sólo uno: reducir drásticamente la disponibilidad de armas ilegales en el territorio y evitar episodios como el de Kalashnikov expuesto en el centro pueden repetirse.




La litigación parece útil, pero la efectividad y los derechos civiles deben ser mejor verificados; no es sólo suficiente, policías y camarógrafos. Quisiera dar las gracias al relator por su labor.