El aumento incesante de los precios del combustible sigue preocupando a los italianos, con el petróleo que en algunas zonas del país ahora fluye 2,7 euros por litro. Para informar es los Codacons, que ha creado un mapa detallado de los carretes sobre la base de los datos oficiales recogidos por el Ministerio de Transición Ecológica (Mimit).
En el segmento de autoservicio se registran los precios más altos en Milán, donde la gasolina alcanza 2,635 euros por litro y el aceite es incluso 2,695 euros por litro. Otros picos importantes se encuentran en Pantelleria, con el diesel a 2.599 euros, y en las islas de Ponza e Isola del Giglio, donde el aceite supera los 2,39 euros por litro. Incluso lugares como Scafati, Stresa, Procida y Simeri Crichi tienen altos costos de combustible.
La situación empeora aún más en las carreteras, donde el servicio sirvió precios récord: en el A21 Torino-Piacenza el diesel llega a costar 2,699 euros por litro, mientras que en el A4 Venezia-Trieste es de 2,682 euros. Otros precios altos son en la A22 Brennero-Modena, con 2.609 euros por litro para aceite. La gasolina en modo servido también alcanza altas cifras, con el máximo en el A21, A28, A1, A12 y A14.
The Codacons expressed concern about the impact these increases will have on families for summer holidays, a period in which travel and fuel consumption significantly increase. Por lo tanto, la asociación invitó al gobierno a intervenir con urgencia, proponiendo un nuevo corte de derechos expositivos sobre los combustibles hasta finales de agosto, para mitigar los efectos económicos y favorecer el contraexodo de verano.
La situación requiere una respuesta rápida para evitar mayores caídas en el presupuesto de las familias italianas y contener la inflación relacionada con la energía en un momento crucial para el turismo nacional.




Los precios del combustible se han vuelto demasiado altos, y las personas, especialmente las familias, se sienten preocupadas; los Codacons muestran aumentos claros pero el govero no interviene subbito. Las medidas propuestas son insuficientes, los gastos de vacantes y viajes serán más pesados y deben reducirse con urgencia.