En el distrito de Vomero de Nápoles, un control extraordinario de los Carabinieri ha revelado un preocupante aumento de las violaciones por parte de los jinetes, que transforman las veredas en vías de entrega, poniendo en peligro la seguridad pública y llevando a ocho sanciones y denuncias.
Nápoles – El distrito de Vomero como pista de alta velocidad, donde la prisa para la entrega en casa parece valer más que la seguridad pública. Es un escenario inquietante que surgió del último servicio extraordinario de control realizado por los Carabinieri junto con la Policía Local.
En el foco, la galaxia de los jinetes ha terminado, un ejército de centauros que, para respetar los tiempos dictados por los algoritmos, a menudo pisotea cada regla del Código de Carretera.
Entregas a cualquier costo: aceras invasivas y de contramano
El presupuesto habla claro: ocho jinetes sancionados por violaciones muy graves. Hay quienes se frotaron contra los coches, que intercambiaron las aceras abarrotadas de peatones, ancianos y familias por vías preferenciales, y que circularon totalmente a la sombra de la ley.
Entre las paradas, los militares identificaron sujetos sin seguro, casco o licencia. En un caso limitado, un solo piloto logró recoger las cuatro infracciones al mismo tiempo, transformando su propio vehículo en una mina vagando por las calles del vecindario.
La operación no se limita al sector de la alimentación, sino que revela la ilegalidad generalizada entre los jóvenes y los jóvenes en la zona montañosa. Los números dicen una realidad alarmante:
Tres quejas por conducir sin licencia de conducir: entre ellas se encuentra la posición de un joven de sólo 15 años, sorprendido de frotar en un scooter desplazado 300, un medio que nunca podría gobernar legalmente.
Drogas y sanciones: se informó a las autoridades de cuatro personas por posesión y uso de drogas.
Presión nocturna: el fenómeno de la indisciplina vial alcanza su pico por la noche, cuando el volumen de entregas aumenta y el riesgo de transeúntes se vuelve crítico.
Supervisión continua
La intervención de las fuerzas del orden en Vomero no seguirá siendo un episodio aislado. El comando provincial ya ha anunciado que el monitoreo de los flujos de los jinetes y la viabilidad en el barrio continuará con intensidad incluso en las próximas semanas. El objetivo es claro: romper esa “tierra peligrosa” que está transformando el corazón comercial de Nápoles en una tierra sin reglas.




Es preocupante leer sobre estas violaciones por parte de los pilotos en Vomero. Parece que la seguridad pública no es una prioridad para muchos de ellos. Deben respetar las reglas y prestar atención a los peatones, especialmente en las horas pico.