Nápoles – Momentos de fuerte aprensión ayer por la mañana en un jardín de infantes del barrio Pianura, en Nápoles, donde los Carabinieri intervinieron siguiendo una señal que levantó una ola de indigno.
Las fuerzas de la orden –los soldados de la Estación de Nápoles Pianura, asistidos por el Nucleus Radiomobile – fueron a la estructura escolar para arrojar luz sobre un supuesto episodio serio de maltrato. Se pidió a la madre de un niño la intervención, después de haber aprendido un detalle inquietante: el día anterior, durante el tiempo de la estantería, su niña habría sido inmovilizada a la silla por un educador, usando una bufanda para atarla.
Afortunadamente, el niño no reportó ninguna lesión física, pero el shock emocional para un gesto de tal gravedad sigue siendo un signo de interrogación.
El despido inmediato y la renuncia a la denuncia
En el acto también estaba el director de la escuela, que actuó muy rápido y firmemente. El gerente dijo al Carabinieri que ya había dispuesto para el despido conjunto del colaborador responsable, especificando que éste había sido asumido por sólo cuatro días.
Esta intervención inmediata y la acción decisiva de la administración escolar parecen haber tenido un efecto tranquilizador en la madre del niño. A pesar de la gravedad del incidente, la mujer no consideró presentar cargos contra el educador. Las investigaciones e investigaciones de los Carabinieri han concluido sin embargo en el acto con la adquisición de la información necesaria para reconstruir la dinámica del evento.




Leyendo el artículo, me parece que la situación es muy seria y preocupante. Es importante que las autoridades tomen en serio estos episodios. Sin embargo, me pregunto si la madre no hizo bien los cargos, dado lo que pasó.