Nápoles. La frase “Tengo que enviarte al coma” es la última de una serie de amenazas sociales recibidas por un joven napolitano, víctima de un robo a mano armada el año pasado.
Quince días después del comienzo del juicio, la niña de veintiséis años está de nuevo ante los ojos de sus aguzzini, que intentan intimidarla y hacerla desistir. Las investigaciones, iniciadas después de la denuncia de la víctima, están en curso.
La pesadilla comenzó el pasado 23 de noviembre cuando, después de ofrecer un pasaje a dos chicas conocidas en Roma, se encontró a la vista de un joven pistolero. Ignorando a los dos cómplices, el ladrón señaló el arma contra ella, obligándola a entregar un bolso con 5.000 euros.
Afortunadamente, durante la fuga, el miserable perdió su teléfono celular. La víctima lo recuperó y poco después recibió una llamada telefónica que la llevó a descubrir la identidad del ladrón: el hermano de uno de los dos chicas que la había acompañado a Nápoles. Gracias a esta pista, la policía logró arrestar tanto al intérprete material del golpe como a los cómplices.
The girl filed a complaint in the Prosecutor
A pesar de la detención de los responsables, el joven sigue viviendo con miedo a represalias. Las amenazas sociales, que se han intensificado durante las últimas semanas, han reavivado los temores experimentados durante el robo.
Acompañada por su abogado, presentó una denuncia en abogado, adjuntando capturas de pantalla de la intimidación recibida. The law enforcement agencies are investigating the facts to identify threat managers and ensure the safety of the victim.










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