El grupo de empresas sociales Gesco ha lanzado un breve llamado al prefecto de Nápoles, Michele Di Bari, para evitar el despido de unos 300 operadores socio-sanitarios, psicólogos y trabajadores sociales empleados en los servicios de Asl Napoli 1 Center. La situación se debió a la decisión del Asl de rescindir, con más de un año y medio de anticipación, el contrato para la gestión de servicios psicosociales, medicina penitenciaria y atención hospitalaria, confiado a una asociación temporal de empresas (Ati) de la que Gesco es líder.
En una nota, Gesco expresa profunda preocupación por los efectos de esta elección, que entrará en vigor el 31 de octubre: “Esta decisión afectará gravemente a unos 300 trabajadores, obligados a abandonar el trabajo después de años de compromiso con los usuarios vulnerables, incluyendo psíquicos que sufren, personas de edad que sufren patologías como el Alzheimer y la demencia senil, y personas con discapacidad. Serán privados de figuras profesionales que representen puntos de referencia fundamentales”, lee en la carta enviada al prefecto.
La ruptura temprana del contrato, según Gesco, tendrá consecuencias dramáticas no sólo para los trabajadores, sino también para las cooperativas implicadas, que corren el riesgo de no poder hacer frente a los impactos económicos de la retirada: “Las cooperativas no encuentran soluciones alternativas en el tiempo y la manera de reubicar al personal interesado. La interrupción repentina tendrá repercusiones devastadoras en el plano económico y financiero, poniendo en riesgo la continuidad corporativa de las cooperativas y el consorcio mismo”.
Gesco también subraya los graves daños sociales que esta decisión podría entrañar: “Son profesionales y expertos sociales, cuya contribución no puede ser ignorada. Pedimos que se restablezca la legalidad, permitiendo que el contrato alcance su vencimiento natural, y que una confrontación con la ciudad de Nápoles, ya fuertemente afectada por la crisis del trabajo y los servicios”.
Finalmente, la empresa pidió una intervención inmediata del prefecto, para que se pueda encontrar una solución positiva a la disputa: “Nápoles no puede permitirse otra desgracia injusta en un momento en que el bienestar ya está en una condición crítica”, concluye la nota Gesco.




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