Nápoles. Lo que una vez fue un gesto de solidaridad, dando ropa vieja a los que lo necesitaban, se convirtió en un verdadero negocio ilegal.
En las últimas semanas, bandas de predones han apuntado a los contenedores para la colección de ropa utilizada, vaciando sistemáticamente y desechándolos vestidos en las calles aquellos descartados y considerados no adecuados para la venta
Detrás de estas redadas nocturnas hay un tráfico ilegal que mueve grandes sumas de dinero. La ropa recolectada se vende entonces en el mercado negro, restando recursos valiosos de aquellos que están legalmente involucrados en el reciclaje textil y destinando el producto a quién sabe qué negocio.
La alarma de las instituciones
Las instituciones locales están alarmadas. Los ciudadanos, cansados de ayudar a inermi a este escempio, piden mayores controles y sanciones más severas para los responsables.
Un problema que va más allá de la decoración urbana
Este fenómeno, además de crear un grave problema urbano, tiene efectos negativos sobre el medio ambiente. Tons of clothes end up dumping, increasing pollution and waste of valuable resources.




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