Nápoles. Cientos de policías en acción el día de agosto para presidir las calles de la ciudad y su provincia.
Los agentes de la policía estatal fueron al campamento para garantizar la seguridad de los ciudadanos y turistas, en una operación sin precedentes.
Desde el corazón pulsante de la ciudad hasta las perlas de la Costa Sorrentina y las islas encantadas, cada rincón ha sido presidido con rigor.
Helicópteros volando sobre el cielo, barcos navegando por las aguas, patrullas que corrían por las calles: un dispositivo de seguridad de 360 grados.
El presupuesto es impresionante: más de 6000 personas identificadas y 400 vehículos controlados. Números que dan testimonio del compromiso constante de las fuerzas del orden para garantizar la tranquilidad de todos.
Se lanzó un mensaje claro: en Nápoles y en la costa no hay lugar para el crimen. El State Police, con su presencia capilar y su profesionalismo, demostró una vez más ser un bastión en defensa de la legalidad.










Lascia un commento