Un local de Pompeya fue sometido por el Departamento de Policía de Nápoles a una suspensión de la administración pública de alimentos y bebidas durante 15 días.
La intervención, realizada por la mañana de ayer, tenía por objeto prevenir un peligro potencial para el orden público y la seguridad de los ciudadanos. La decisión se originó en un episodio ocurrido el pasado julio: los agentes del Comisario de Pompeya intervinieron cerca del club reconstruyeron una disputa entre el gerente y otra persona; de las imágenes de la videovigilancia surgió que el gerente había asaltado físicamente a la víctima.
Además, se han encontrado deficiencias, entre ellas la falta de aplicación para la detección de la tasa de alcohol y la ausencia de la tabla prescrita sobre los efectos del abuso de alcohol. La policía también se ha cerciorado de que, en varias ocasiones entre 2022 y 2026, las emisiones de ruido de los locales y las tensiones generadas por la actividad han ayudado a crear una situación de perturbación de la seguridad pública silenciosa y urbana, lo que pone en peligro la viabilidad de la zona afectada.
La medida, adoptada para evitar un peligro concreto para el orden público y la seguridad ciudadana, se llevó a cabo hoy.




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