Veintidós terminales de ventas. Una red capilar que sufraga los municipios de Sant’Antimo, Sant’Arpino, Casandrino y Grumo Nevano. Una facturación que fluye los millones de euros cada doce meses. Los números de la operación realizada por el Carabinieri del Nucleo Investigativo di Castello di Cisterna no sólo dicen un tráfico de narcóticos, sino que describen un sistema real de control social y económico.
En el centro de la orden firmada por el GIP Anna Tirone, a petición de la Dirección del Distrito Antimafia, emerge la figura de Domenico Ranucci, alias “Lilli”, hijo de arte de ese Stefano Ranucci que, desde el régimen de 41 bis, continúa proyectando su sombra en el territorio.
El regreso del “hijo de la cabeza”
La historia de esta investigación se acelera bruscamente el 28 de noviembre de 2022, el día en que Domenico Ranucci pasa las puertas de la Casa de la Reclusión de Carinola. Es un hombre libre, o lo cree. Pero para los contaminantes, su regreso es la señal de reorganización.
Su cuidado se describe en las conversaciones ambientales de sus propios sodali. Anthony Di Mattia, a bordo de un Fiat 500X monitoreado, no usa palabras para describir la soggeción que Lilli incute: un comprador, para probar su “lealtad”, había incluso hecho una llamada de video a Ranucci mientras compraba increíble.
“Lo que ahora ha salido... Lilli”, dicen los espías acústicos. Y otra vez, hablando de su peso criminal: "Si eso crece, tiene poder... es el hijo de lo que manda a todo San Antimo.".
La estrategia de Ranucci está clara: monopolizar el tráfico. No quiere porcentajes simples, quiere obediencia absoluta. Los que están tratando en el territorio deben abastecerse exclusivamente de él. Un diktat pasando por las manos de Antonio Bortone, su brazo derecho, cuyo destino será trágicamente entretejido con los álamos de la malavita en marzo de 2023.
El “barzellet” del clan verde y el bienestar de los prisioneros
Mientras los Ranucci ocupan el espacio, en el frente opuesto el clan Verde parece cruzar una crisis de gestión que Domenico Ranucci no deja de subrayar con dureza. En una intercepción ambiental del 28 de febrero de 2023, registrada en la casa de Ranucci (en el momento en casa), el jefe sale con su fiel D’Isidoro, Bortone y Pasquale Verde. El tema es la gestión del “en efectivo común” y el apoyo de los presos, un pilar de la ética de la mafia que, según Ranucci, los rivales estarían descuidando.
“En Navidad no pensaron en mí”, dice Ranucci, refiriéndose a la dirección verde. “Llevo lógicamente una cosa de dinero desde arriba al servicio y los puse en el medio y los prisioneros aparecieron... algún mes que tomo lo tiré en el medio sólo para aparecer los prisioneros, puse 100 euros también de mi bolsillo”.
Es un paso clave: el jefe se queja de que tiene que utilizar su propio producto para cubrir las deficiencias de una organización que define el lodo. Ranucci nos dice que también lo ha discutido con Antonio Perfect: “No estoy ‘recesado en ningún lugar’, llamo a Antonio Perfect... dice: ‘Mimmù esto es una tarantella, es una broma’. Le dije: "¿Eres cómplice de esto o estás en el barco como yo?".
Sangre y territorios: la sombra de “Bombolona”
La crítica en la partición de los cuadrados no se limita a las palabras. El territorio de Grumo Nevano se convierte en el termómetro de la tensión. Ranucci informa de una extorsión en la que un nuevo tema, identificado en Francesco Di Matteo, llamado “Bombolone”, reclamaría el papel del regente: “Go Bombolone home back there, él dice: “No, estoy aquí en nombre de la Familia Verde, Mariolino lo estacionó, hoy estoy allí.”.
Estas fricciones culminan en la emboscada del 8 de marzo de 2023: el asesinato de Antonio Bortone y la herida de Mario D’Isidoro. Es la ruptura definitiva de los equilibrios precarios entre el Ranucci y el Cleter (este último apoyado por el Verde). Un crimen que conducirá, unas semanas después, a la detención de los presuntos responsables, cerrando el círculo en una temporada de violencia dirigida a rediseñar los límites del narcotráfico en Nápoles del Norte.
La pirámide del comando: roles
La organización desmantelada se dividió en dos grandes secciones, a menudo en conflicto, pero ambas se centraron en el control militar de las 22 plazas.
El Grupo Ranucci:
Domenico Ranucci: Jefe y promotor. Decidió modos de tráfico y roles asignados.
Mario D’Isidoro: El operador. Gestiona las compras de grandes cantidades, embalaje y contabilidad.
Proveedores y Logística: Figuras como Antimo Alfe y Constantine Grillo tenían la tarea de suministrar plazas y retirar el producto. Marco Reale fue el custodio y, curiosamente, el “tester” (assador) de la calidad de las drogas.
Gerentes: Sujetos como Angelo D’Ambra (Sant’Arpino) o los hermanos Sala (que utilizaron un bar como base) gestionaron las tiendas físicas.
El Grupo Cleter-Verde:
Michele Cleter: Jefe y promotor del segundo grupo.
Antonio Picciulli y Mario Verde: Supervisores. Elementos del clan verde, garantizó la protección política y criminal para las actividades de Cleter.
La Red de Distribución: Anthony Di Mattia y Laura Ferro estaban a cargo de la custodia y distribución de drogas a los diversos impulsores, incluyendo ciudadanos polacos y empujadores locales responsables del comercio minorista.
La lista completa de encuestas
Domenico, alias “Lilli”, nacido en Aversa el 22.02.1988.
ALFE Antimo, alias “Antimuccio”, nacido en Aversa el 19.07.1986.
ARENA Antonio, nacido en Nápoles el 13.12.1977.
BELARDO Antimo, alias “Limone”, nacido en Aversa el 09.10.1992.
CANCELLIERE Gennaro, nacido en Massa di Somma el 28.09.2002.
CASTALDI Giorgio, nacido en Nápoles el 09.09.1989.
CLETER Michele, alias “o’ Giovane”, nacido en Nápoles el 12.04.1989.
D’AMBRA Angelo, alias “ò Chiatto”, nacido en Santa Maria Capua Vetere el 19.03.1994.
D’ANGELO Francesco, nacido en Casandrino el 24.10.1970.
D’ISIDORO Mario, nacido en Nápoles el 01.05.1993.
DI MATTIA Anthony, nacido en Caserta el 11.08.1993.
FERRO Laura, nacida en Casandrino el 21.09.1993.
FLAGIELLO Aniello, alias “Folletto”, nacido en Nápoles el 15.05.1989.
GRASSI Gionathan, nacido en Nápoles el 24.07.1990.
GRILLO Costantino, nacido en Nápoles el 29.09.1987.
GUARDINO Francesco, alias “Ciccio”, nacido en Aversa el 05.04.1986.
IANNICELLI Vincenzo, nacido en Nápoles el 22.10.1996.
IANNICIELLO Francesco, nacido en Caserta el 07.11.1997.
IORIO Elpidio, nacido en Aversa el 01.08.1998.
IORIO Francesco, nacido en Aversa el 22.01.2001.
MAIELLO Giuseppe, nacido en Sant’Antimo el 04.08.1979.
MARRAZZO Filippo, nacido en Frattamaggiore (NA) el 11.06.1997.
MORRONE Vincenzo, nacido en Nápoles el 22.01.1979.
MUSELLA Carlo, nacida en Nápoles el 15.12.1988.
PICCIULLI Antonio, nacido en Nápoles el 06.12.1981.
REALMENTE Marco, nacido en Nápoles el 12.11.1991.
SALA Alessandro, nacida en Nápoles el 26.09.1988.
SALA Diego, nacida en Nápoles el 06.01.1980.
SANTANIELLO Vincenzo, nacido en San Giorgio a Cremano el 19.01.1993.
Alberto, nacido en Nápoles el 16.09.1991.
VALLEFUOCO Gaetano, nacido en Nápoles el 12.01.1992.
VERDE Francesco, nacido en Aversa el 24.03.1993.
VERDE Luca, nacido en Nápoles el 02.03.1992.
VERDE Mario, alias “Mariolino o’ Tipografo”, nacido en Sant’Antimo el 06.01.1965.
VERDE Pasquale, alias “o’ Czecht”, nacido en Sant’Antimo (NA) el 18.10.1961.
VITALE Gennaro, nacido en Nápoles el 21.07.1999.




es interesante, bien detallado, pero hay demasiados puntos oscuros, por ejemplo, no entendemos cómo el reta ha sido capaz de actuar tanto tiempo sin ninguna intervención, y las cifras son vagas. La crónica enumera nombres y funciones, pero hay un contexto más amplio, mecanismos económicos y responsabilidades colectivas que deben aclararse.