Palma Campania. Siguiendo las indicaciones precisas del Prefecto de Nápoles, el Gialle Fiamme sufrió un duro golpe al mercado textil negro, limpiando una fábrica clandestina en la zona industrial de Palma Campania.
Oculto detrás de las apariencias de una actividad legal, la fábrica de 350 metros cuadrados. Resulta ser una verdadera cala de ilegalidad.
Dentro, una maquinaria industrial funcionó continuamente, produciendo miles de prendas falsificadas destinadas a engañar a los consumidores con la marca falsa “Made in Italy”.
Más de 33.000 prendas, entre terminadas y semiacabados, fueron incautadas junto con miles de etiquetas falsas y toneladas de materias primas.
Para hacer la situación aún más grave, la presencia de 15 trabajadores bengal, obligado a operar en condiciones inhumanas y en ausencia total de conjuntos.
Los trabajadores, de los cuales 2 en negro, fueron controlados por cámaras
Two of them were used in black, subjected to a constant surveillance regime through cameras and forced to massacred shifts.
Los representantes de los trabajadores fueron denunciados por una larga serie de crímenes:
Explotación laboral: los trabajadores estaban insuficientemente remunerados, obligados a trabajar bajo condiciones higiénicas y sanitarias precarias y carentes de los derechos más básicos.
Fraude comercial: la producción y comercialización de productos falsificados con la marca “Made in Italy” es un delito grave que daña la economía legal y engaña a los consumidores.
Violaciones de las normas de seguridad ocupacional: la maquinaria estaba sin la protección necesaria y el entorno de trabajo era altamente arriesgado.
Ordenación ilícita de desechos: se encontraron grandes cantidades de desechos especiales que no se eliminaban adecuadamente en la fábrica, poniendo en riesgo la salud pública y el medio ambiente.
La operación de la Guardia di Finanza ha revelado un sistema criminal bien organizado, que lucra en la explotación de los trabajadores y en la venta de productos falsificados. La confiscación de la fábrica y maquinaria es un golpe serio a este tipo de actividad ilegal y una clara señal de cómo las instituciones están decididas a luchar contra el trabajo negro y la falsificación.




Es realmente desconcertante leer estas noticias, espero que las autoridades sigan luchando activamente contra estas actividades ilegales.