Cava de Tirreni. Premio literario ‘Desconocimiento desarmado’: gana con la historia ‘Carta a la Luna’, los jóvenes canteras Alfonso Maria Di Somma.
Se celebró en Pontedera en la provincia de Pisa, el domingo pasado, el prestigioso premio literario y cultural “Aceptemos la ignorancia”, en el pintoresco escenario de Di Villa Crastan, un prestigioso edificio de estilo neo-renacentista diseñado por el arquitecto Arrighi en 1928.
Este año el concurso ha visto a un joven escritor de cuevas, Alfonso Maria Di Somma, ganador en dos categorías: sección temática gratuita y talento.
El autor también ganó una mención especial en la sección poética con una bonita composición llamada “Like Birds”.
En la sección Short Tale, se otorgó una ópera que Alfonso Di Somma compuso durante el período más duro de la pandemia titulada “Carta de la Luna”.
La comisión consideró que el escritor: “A través de una intuición narrativa imaginativa y original, una personalización poética y un uso intrigante del género epistola, presenta una carta escrita por la Luna a los seres terrestres, con monitis decisiva y profunda sobre desmantelamiento y distorsiones éticas, sociales, políticas y ambientales presentes en el planeta, tal que, vista con una mirada distópica mucho más seria, Con una prosa apasionada y un lenguaje elegante, significativo y siempre apropiado estimula las emociones y logra predecir en la melancolía del atardecer un rojo en la noche que hace buena esperanza para el regreso de una racionalidad justa en la gestión de nuestra "Casa Común". Igualmente llamativo es la historia “Una mirada en mi abismo” que decretó el primer lugar para el joven escritor también en la categoría Racconto.
El jurado se expresó de manera halagada también por este trabajo en el que el escritor dijo, con estilo maduro y brillante, el drama de un joven de nuestros días. El carácter de esta historia, encontrándose al borde de un abismo y atormentado por las desigualdades sociales, se rinde a los deseos de la malavita sin embargo tener éxito en "salvar" gracias al sustrato ético y cultural donado a él desde la escuela y a la referencia fundamental de un profesor especial. Las dos obras representan como una advertencia y al mismo tiempo un estímulo positivo para el lector, invocando que supere los momentos difíciles que la vida pone a todos.









