Después de años en Alemania, Vittorio (nombre imaginario para proteger su privacidad) había regresado a Nápoles, en la casa de sus padres.
Pero el destino le ha dado una dura prueba: un aneurisma de la aorta torácica que lo puso en peligro de vida. Gracias a la intervención oportuna del equipo médico del Hospital del Mare, hoy los ancianos tienen una segunda oportunidad.
A los 79, Vittorio vivía solo, con pocos afectos a su lado. Cuando se le diagnosticó una grave dilatación de la aorta, pensó en regresar a Alemania para trabajar, pero el miedo y la soledad le llevaron a renunciar, decidiendo regresar a su ciudad. Una opción crucial.
En la noche del 19 de diciembre, un dolor repentino y desgarrador en el pecho lo despertó. Consciente de la gravedad de la situación, llamó a los 118. Fue transportado urgentemente al Hospital del Mar, sometido a una TC y operado inmediatamente.
La intervención logró, pero unos días más tarde una segunda intervención fue necesaria para una nueva ruptura de la aorta. La situación era compleja, pero el equipo quirúrgico se enfrentaba al reto con la profesionalidad y la competencia.
Después de semanas en cuidados intensivos y una larga hospitalización, Vittorio fue dimitido el 12 de enero. Su caso se ha convertido en el símbolo de la excelencia de la campana de salud. "Estamos contentos de haber dado una segunda oportunidad a este conciudadano, demostrando que nuestra salud no tiene nada que envidiar a otras realidades", dijo el gerente general de ASL Napoli 1, Ciro Verdoliva, expresando gratitud a todo el personal involucrado.
Hoy Vittorio finalmente puede ver el mar de su Nápoles con una nueva mirada: la de aquellos que ganaron la batalla por la vida.




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