Un nuevo capítulo inquietante se suma a las investigaciones sobre el cártel Camorrístico de Aldo Picca, desplazado por el Dda ayer en la provincia de Caserta.
Según las acusaciones, el jefe intentaría extorsionar la tierra en la Curia Episcopal de Aversa, con la intención de crear una planta de cremación cerca de un cementerio.
The investigation brought to light a criminal plan that involved a professor and his father, unware of landowners. Picca, localizar a las víctimas, ponerse en contacto con ellas y amenazarlas para obligarlas a rendir la zona.
De conversaciones interceptadas surge la determinación despiadada del jefe: “La tierra me sirve”, habría tropezado, ante las tímidas amenazas de queja del profesor, en la oscuridad de su identidad.
“Es profesor y soy un criminal”.
El padre, en un intento de apaciguar las almas, intentaría mediar, pero Pitch habría subrayado con arrogancia la diferencia entre ellos: “Es profesor y soy un criminal”.
La zona de que se trata, destinada al uso agrícola, ha estado ocupada abusivamente con un campo de piedra caliza y barracones, desconocido para la Curia. Toda la historia es una nueva doalla en el mosaico de las actividades ilegales del clan Picca y arroja una luz aún más inquietante sobre la figura del jefe.




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