Nápoles. Al menos 40 personas fueron arrasadas por tres hombres que, tratando con agentes postales y operadores, robaron sus ahorros.
La estafa comenzó desde un SMS con una falsa alarma de acceso a cuenta. Al hacer clic en el enlace, las víctimas fueron redirigidas a un sitio falso donde ingresaron sus datos.
Posteriormente, los estafadores, con técnicas sofisticadas de “spoofing”, contactaron a las víctimas pretendiendo ser operadores de Poste Italiane o de la Policía Postal, haciendo que transfirieran dinero en nuevas cuentas corrientes.
The investigations of the Postal Police of Genoa and Naples led to the arrest of two of the three responsible and the seizure of large sums of money.
Phishing and spoofing: social engineering at the service of cybercrime
La estafa desarrollada por la banda criminal es un ejemplo clásico de cómo el cibercrimen explota la ingeniería social para irradiar a las víctimas.
Fase de doctorado: Todo comienza con el envío SMS inaltable, aparentemente de Poste Italiane, quien advierte de acceso anormal a la cuenta actual. El enlace en el mensaje se refiere a un sitio web falso, creado por arte para parecerse al portal en línea de Poste Italiane.
Una vez conectados, se invita a las víctimas a ingresar sus credenciales de acceso, creyendo en actuar con seguridad. De hecho, los datos ingresados son interceptados por delincuentes y almacenados para su posterior uso.
La cuchara: la ilusión de legitimidad: En este punto la técnica de la cuchara entra en juego. Los estafadores, en posesión de los datos de las víctimas, hacen llamadas telefónicas usando software que permiten cambiar el número mostrado en la pantalla del teléfono receptor. De esta manera, el número que aparece en el teléfono de la víctima es el oficial de la Policía Postal u otro cuerpo de confianza.
Ingeniería social: manipulación psicológica: Con técnicas de persuasión calificadas, los criminales tranquilizan a las víctimas de la legitimidad de la solicitud, inculcando en ellas un sentido de urgencia y miedo.
A menudo, los estafadores aparecen como operadores especializados, capaces de proporcionar asistencia técnica y resolver el problema del acceso no autorizado. Para aumentar la credibilidad, pueden solicitar información adicional, como código fiscal o número de tarjeta de crédito.
Las consecuencias de la estafa
Una vez que tenga las credenciales de acceso e información personal de las víctimas, los delincuentes pueden:
Cuentas corrientes vacías: Hacer dinero o retiros de efectivo.
Identidad restringida: Utilice los datos robados para abrir nuevas cuentas actuales, solicitar préstamos o realizar otras actividades fraudulentas.
Spread malware: Infectar los dispositivos de las víctimas con software malicioso para recopilar datos confidenciales adicionales o controlar remotamente los sistemas informáticos.
Cómo defenderse
Para protegerse de este tipo de estafa, es esencial seguir algunas precauciones simples:
No haga clic en enlaces sospechosos: Evite abrir enlaces en SMS o correos electrónicos de remitentes desconocidos.
Verificar la identidad del llamador: Nunca proporcionar información personal o financiera a las personas que se presentan por teléfono sin haberlas contactado previamente.
Contactar directamente con la institución de crédito: Si tiene alguna duda sobre la seguridad de su cuenta, póngase en contacto con el banco o oficina postal directamente utilizando los canales oficiales.
Instalar software antivirus y antimalware: Mantener sistemas operativos actualizados y programas instalados.
Ser desconfiado: No confíe ciegamente en comunicaciones que causen ansiedad o urgencia.




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